Page 5 - Cultura para la paz
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Cultura para la Paz
tar semillas? La multinacional Monsan- to patentó la semilla de los tomates, melones, lechugas, etc.
¿Qué herencia estamos dejando a nuestros hijos y nietos? ¿Hasta qué punto estamos siendo partícipes de lo que está pasando? La sociedad ci- vil tiene mucho que decir, el individuo desde su pequeña parcela puede in uir en que las cosas cambien, no podemos alzar los hombros y decir “es que las cosas son así”. Desde las asociaciones culturales debemos alzar la voz, des- de las asociaciones de consumidores que están recogiendo  rmas para que la situación cambie debemos apoyar- las, desde los colectivos anti-deshau- cios también podemos aportar nuestro granito de arena, con nuestras  rmas y nuestro apoyo, siempre desde la óp- tica de la paz. Cualquier movimiento cívico que de alguna manera recurra a la violencia como apoyo a sus reivin- dicaciones estará haciéndole el juego al Sistema, pues en nada diferirá esta violencia de la que ejercen con repre- sión los gobiernos de turno.
OPINIÓN
La perspectiva de una Cultura para La Paz, es una e caz herramienta que tenemos para la justa reivindicación de nuestros derechos como seres hu- manos. La ética y la cultura para la paz debería estar incardinada en los pla- nes de estudio de las sucesivas Leyes de Educación para crear seres libres, cooperativos con la sociedad, altruis- tas y coherentes con el resto de la so- ciedad.
Alguien escribió que la ética es una necesidad social.
Juan L. Franco
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